Aunque se está convirtiendo en casi una moda, ya que en el fondo es un movimiento, ser ágil es lo que muchas organizaciones creen que necesitan, sin embargo, en el fondo quizá no saben por qué, ni para qué lo necesitan. Por otro lado, aunque el empezar por las prácticas y la adopción de metodologías y frameworks, etc., es lo que están haciendo sin tener en cuenta el mindset o cultura bien desarrollada, lo que más salta a la vista es que “idealmente” se piensa en “ágil”, sin embargo, se vive como todo lo contrario. Ser ágil es asumir el cambio, la complejidad y la incertidumbre para adaptarme a ella de forma eficaz, en cambio, en “waterfall” estoy asumiendo mucha más predictibilidad y certidumbre respecto al proyecto que queremos realizar. Aunque es cierto que en la realidad no es así y la gestión del cambio se da, sin embargo, no tiene mucho sentido hacer planes, grandes planes si sabemos que de aquí a un corto tiempo esos planes serán inútiles, por eso la necesidad de ser ágil

En ese sentido, aún la gestión de recursos humanos debe tener conciencia de aquello. Esto de que los colaborados se van a quedar contigo el resto de su vida es, en realidad, una ilusión, peor aún querer que los objetivos personales de éstos se adecuen a los objetivos de la organización es un absurdo. Es más, lo que a mi modo de ver pasa es que: los objetivos de las personas coinciden con los objetivos de la organización y, por lo tanto, uno decide “colaborar” con ellos para un mutuo beneficio. En ese sentido, si quieres ser ágil tendrás que asumir dicha situación, en caso contrario, puedes seguir viviendo tu ilusión de waterfall. Es decir, crees que tus planes saldrán como tu los esperas, las personas se quedarán contigo, trabajaran para ti y sudarán la camiseta, tú crecerás con ellos, etc., sin embargo, esto no será tan cierto, ni siquiera en las relaciones sentimentales es así, razón por la cual en algunos países las tasas de divorcio es casi igual a los e matrimonios o también por la que muchos prefieren convivir en vez de casarse, etc. Esta es una realidad, aunque no la mejor de todas, no obstante, es lo ocurre y lo que acontece.